Industria automotriz y construcción en Argentina golpeadas por crisis global

BUENOS AIRES (AFP) — La industria automotriz y de construcción, fuertes motores de la expansión económica en Argentina, sufren el impacto negativo de la crisis financiera mundial, que derivó en despidos y suspensiones de trabajadores, o freno en los niveles de actividad.

En la provincia de Córdoba (centro), unos 2.600 obreros de automotrices vieron afectada su fuente laboral con el despido de aquellos que tenían contratos transitorios y suspensiones en el caso de trabajadores de planta, según fuentes gremiales e industriales.

En tanto, la actividad de la construcción, que sostuvo una fuerte expansión en los últimos cinco años con efecto multiplicador positivo sobre el empleo, mostró por tercer mes consecutivo en octubre un estancamiento, según datos oficiales.

La economía argentina creció a un ritmo promedio de casi 9% anual desde 2003, sostenido por la expansión de la producción automotriz, la construcción y el complejo agroindustrial, tras derrumbarse su PIB 10,9% en 2002 en medio de la peor crisis económica y social del país en los últimos cien años.

En 2007 el sector automotor registró un récord histórico de producción, con 544.600 unidades, la mayor cifra desde 1959, cuando las automotrices se instalaron en Argentina.

Proveedor mundial de alimentos, sus exportaciones de materias primas agrícolas y productos agroindustriales representaron más del 50% de las ventas externas totales en 2007, aunque la caída de precios de commodities en el mercado internacional, encendió una luz roja también en ese pujante sector.

La empresa Iveco --del grupo Fiat--, que produce camiones en Córdoba y cuenta con unos 900 empleados, paralizará sus actividades durante cinco días a partir del lunes, debido al exceso de stock por la caída en las ventas de vehículos, en especial a Brasil, primer destino de las exportaciones del sector.

"Estamos con exceso de stock. La playa (de estacionamiento) de la fábrica está abarrotada de camiones. Por eso debemos parar la producción algunos días", dijo a la prensa Leonardo Destéfano, vocero del grupo Fiat.

"En la planta de Iveco se hacen más de 30 camiones por día, y en noviembre se vendieron unos 14 ó 15. No hay que ser matemático para darse cuenta del nivel de la crisis", agregó una fuente gremial.

Iveco despidió 42 trabajadores con contratos temporarios, que se sumaron a los más de 300 a los que la francesa Renault tampoco renovó su contrato en octubre.

Igual situación atravesaron 368 obreros de la automotriz Volkswagen, que exporta un 95% de su producción, y unos 1.000 trabajadores de empresas autopartistas, que resienten de la caída de demanda en el sector.

En tanto, General Motors, que posee una fábrica en la provincia de Santa Fe (centro-este), negocia desde hace tres semanas con los sindicatos la situación laboral de 435 empleados amenazados por despidos, luego de que el gobierno local dictara una conciliación obligatoria.

Para paliar los efectos de la crisis, el gobierno peronista socialdemócrata de Cristina Kirchner anunció el martes un ambicioso plan de obras públicas por 21.000 millones de dólares que se pondrá en marcha en 2009, y la creación del ministerio de la Producción para fomentar el comercio exterior.

Además, envió un proyecto de ley al Parlamento que impulsa la regularización tributaria y condonación de deudas para empresas y personas físicas, y que contiene medidas de promoción del empleo, y un plan de blanqueo de capitales que fue fuertemente cuestionado por la oposición y economistas.