El nuevo ministro israelí de Relaciones Exteriores, el ultranacionalista Avigdor Lieberman, provocó una ola de críticas en Israel y en el extranjero, tras anunciar posiciones muy duras respecto a los palestinos y los sirios.
Al mismo tiempo, fuentes policiales informaban que Lieberman había sido interrogado este jueves por sospechas de corrupción.
Lieberman, que un día antes había asumido sus funciones como responsable de Exteriores, declaró ante la policía antifraudes "por sospechas de corrupción, de fraude, de lavado de dinero y por abuso de poder", precisó el jefe de la policía, Micky Rosenfeld.
Según un comunicado difundido por su oficina, Lieberman "cooperó" con la policía y dijo "tener prisa en poner fin a esta investigación y a este asunto que dura desde hace 13 años".
En una entrevista al diario israelí Haretz, Lieberman descartó este jueves cualquier concesión sobre los altos del Golán, que Israel conquistó a Siria en 1967 y anexó en 1981, tras haber rechazado el miércoles, horas después de asumir el cargo, cualquier compromiso surgido de la conferencia de Annapolis (este de EEUU).
En noviembre de 2007, esa conferencia relanzó las negociaciones de paz, en punto muerto desde hacía siete años, para lograr la creación de un Estado palestino.
"No hay una resolución del gabinete israelí sobre las negociaciones con Siria y ya hemos dicho que no aceptaríamos una retirada de la meseta del Golán", afirmó Lieberman, jefe del partido de extrema derecha Israel Beitenu.
Lieberman sostuvo que "la paz sólo se conseguirá a cambio de la paz", en referencia al principio de "la paz a cambio de la tierra", que era la base de las negociaciones entre Israel y sus vecinos árabes desde la conferencia internacional de Madrid en 1991.
Damasco quiere recuperar la meseta del Golán que domina el norte de Israel.
En la meseta del Golán viven unos 20.000 israelíes.
La prensa de Damasco atacó al nuevo Gobierno de Israel, dirigido desde el miércoles por el jefe del principal partido de derecha, el Likud, Benjamin Netanyahu.
El diario Techrin lo calificó de "gabinete racista por excelencia" que "proseguirá por el camino de los gobiernos anteriores que rechazaron la paz y lanzaron agresiones".
En el frente palestino, Lieberman afirmó el miércoles que su país sólo está "obligado" por la Hoja de Ruta, un plan de paz elaborado por el Cuarteto Internacional (Estados Unidos, Unión Europea, Rusia y la ONU), que prevé la creación de un Estado palestino.
En Annapolis, el primer ministro israelí saliente, Ehud Olmert, y el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abas, decidieron saltar etapas para negociar directamente los asuntos clave como las fronteras, el futuro de las colonias y de Jerusalén para alcanzar el objetivo de ese plan, es decir un Estado palestino.
Estados Unidos reaccionó a las declaraciones de Lieberman y defendió nuevamente una solución de "dos Estados".
Fuentes de la oficina de Lieberman indicaron este jueves que la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, y el ministro israelí "acordaron durante una conversación telefónica (que) se reunirán lo antes posible", aunque de momento no hay una fecha fija.
Francia, Alemania y la ONU reafirmaron su apoyo a la creación de un Estado palestino.
Egipto, primer país árabe que firmó la paz con Israel, en 1979, consideró este jueves que las declaraciones de Lieberman, sobre el proceso de Annapolis, son "lamentables" y constituyen un "revés para los esfuerzos de paz" regionales.
Copyright © 2009 AFP. Todos los derechos reservados. Más »
