Llegada de pinochetista a presidencia del Senado levanta polémica en Chile

SANTIAGO (AFP) — La elección como presidente del Senado chileno de Jovino Novoa, estrecho colaborador de Augusto Pinochet durante la dictadura, generó un fuerte rechazo de sectores de izquierda, y una percepción de que ello podría afectar a la derecha opositora de cara a la elección presidencial de diciembre.

Novoa se convirtió el miércoles en la segunda autoridad del país, tras imponerse por 19 votos contra 15 al senador oficialista Roberto Muñoz Barra, en una elección concertada entre la derecha opositora y un grupo de senadores independientes desvinculados hace poco del oficialismo.

La presidenta Michelle Bachelet -víctima ella misma de la dictadura pues estuvo en un centro ilegal de detención- vio la llegada de Novoa como parte del juego democrático.

"Soy una presidenta democrática, me entiendo con los poderes del Estado de la manera que corresponde y me entenderé bien, como corresponde con cualquier presidente del Senado o de la Cámara de Diputados que los parlamentarios elijan", señaló la mandataria a los medios.

Sin embargo la elección de Novoa se dio en medio del repudio de legisladores de izquierda, quienes abandonaron la sala antes de que pronunciara su discurso inaugural, y el rechazo de agrupaciones defensoras de los derechos humanos.

"Todas las atrocidades cometidas contra el pueblo de Chile fueron avaladas por Jovino Novoa, incluidas las desapariciones y ejecuciones, por tanto no tiene autoridad moral alguna para ocupar esa investidura", dijo la Agrupación de Detenidos Desaparecidos en un comunicado.

"Me parece realmente vergonzoso que pase a presidir el Senado Jovino Novoa, quien fuera un funcionario de alto nivel de la dictadura militar, que fue responsable de crímenes y genocidio", dijo por su parte el presidente del Partido Comunista chileno -proscrito en la dictadura-, Guillermo Teillier.

Por su parte, Camilo Ecalona, presidente del Partido Socialista, señaló que "ésta es una ofensa al país. Muchos jefes de Estado lo van a pensar antes de fortalecer sus relaciones con Chile, a partir del momento en que una de las figuras del pinochetismo ocupa la segunda autoridad del Estado".

Novoa fue subsecretario general de Gobierno de Pinochet entre 1979 y 1982 y estaba a cargo del Departamento de Organizaciones Civiles, algunos de cuyos agentes fueron vinculados por la Justicia al asesinato del sindicalista Tucapel Jiménez. Novoa nunca fue investigado por éste o algún otro caso de derechos humanos durante la dictadura.

En 1988, el senador fundó el ultraconservador partido Unión Demócrata Independiente (UDI), creado para resaltar la obra del régimen militar, que dejó como saldo oficial más de 3.000 muertos y desaparecidos.

Según analistas, la presidencia del Senado de Novoa afectaría la opción de la derecha en las elecciones de diciembre próximo, en las que postula al empresario Sebastián Piñera, quien lidera todas las encuestas.

Su elección "es un nuevo error político de la Alianza, que delata la ausencia de una estrategia coherente y consensuada para alcanzar el gobierno", estimó el analista político Cristóbal Bellolio.

"La figura de Novoa, querámoslo o no, representa a una derecha vinculada a un régimen que violó los derechos humanos de miles de chilenos y que está condenada a perder elecciones por el peso que significa cargar esa mochila", agregó el analista.

Piñera, un multimillonario empresario que perdió la elección anterior frente a Bachelet, milita en el más moderado partido Renovación Nacional y ha captado votos de centro, los que podría perder por el peso simbólico de la elección de Novoa.

"Entregarle este nivel de protagonismo en un año electoral es una jugada peligrosamente irreflexiva", agregó Bellolio.

Las elecciones se realizarán el próximo 13 de diciembre. El más probable candidato del oficialismo es el ex presidente y senador demócratacristiano, Eduardo Frei.