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Muerte de un joven aumenta el clima de tensión en región aborigen colombiana

Bogotá, 18 jul (EFE).- La muerte de un joven indígena a manos de militares aumentó hoy el clima de tensión en el Cauca, departamento del suroeste colombiano en el que las fuerzas de seguridad retomaron el control de una base de la que los aborígenes habían expulsado previamente a un centenar de soldados.

Por el fallecimiento del aborigen, los indígenas admitieron a Efe que tienen "retenidos" a 30 soldados, mientras se esclarece esa muerte registrada en momentos en que el lugareño caminaba por una carretera rural de Caldono, población del Cauca (suroeste).

En diálogo telefónico con Efe, el consejero de la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (Acin), Feliciano Valencia, señaló, igualmente, que la guardia indígena tiene en su poder a cuatro supuestos guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), capturados en Toribío, entre ellos un menor de edad.

El armamento, fusiles y cargas explosivas, quedaron el poder de la guardia indígena, según pudo constatar Efe en el lugar.

El joven que falleció, quien pertenecía al pueblo de los nasas, recibió un tiro de fusil cuando caminaba por una carretera rural de Caldono, localidad vecina a la de Toribío, centro de una movilización de indígenas para desalojar de sus tierras ancestrales a todos los "actores del conflicto".

La víctima, de nombre Fabián Cuetía, de 22 años y miembro del "movimiento campesino de la región", procedía del domicilio de su novia en La Venta, aldea rural de Caldono, agregó Calambas.

La responsabilidad de los militares en el caso fue admitida por la Tercera División del Ejército, con sede en la ciudad de Cali, que a través de un comunicado señaló que esa muerte ocurrió cuando las tropas realizaban "operaciones militares para neutralizar cualquier pretensión terrorista en contra de la comunidad".

El hecho coincidió con el avance de un contingente policial de elite movilizado a Toribío por decisión del presidente colombiano, Juan Manuel Santos, para que retomara el control de una base militar que había sido ocupada la víspera por los nasas o paeces.

"No quiero ver un solo indígena en las bases militares. Esa es la orden desde anoche", escribió Santos en su cuenta de Twitter pocas horas después de que las autoridades policiales confirmaran que los aborígenes habían desalojado el campamento militar, situado en Berlín, cerro en la zona rural de Toribío.

El Consejero de la Acin señaló que por las acciones, lanzadas por el Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad), al menos 30 indígenas resultaron heridos.

El cerro de Berlín estuvo menos de un día bajo control de los nasas, etnia que el martes sacó a empujones a los cerca de cien soldados que acampaban en el sitio, que acoge antenas de telecomunicaciones civiles.

La acción de estos aborígenes desató una reacción de rechazo en muchos sectores del país, entre ellos los de la oposición que encabeza el expresidente Álvaro Uribe (2002-2010), antiguo correligionario de Santos y quien a través de Twitter señaló que "Guerrilla con indígenas y nuestro ejército vejado".

El exgobernante, al igual que algunos mandos de las fuerzas de seguridad, han acusado a los nasas por sus presuntos nexos con las FARC.

La imputación ha recaído, entre otros, sobre Feliciano Valencia, el consejero político de la Acin que la ha rechazado, como lo han hecho otros líderes de la organización.

Por su lado, Santos acusó a las FARC de forzar a la población indígena del Cauca a exigir el retiro de la fuerza pública de esta parte del país.

"Repartir propaganda en los municipios del norte del Cauca para que la población exija a la fuerza pública el retiro de las áreas pobladas, esas son las instrucciones de Édgar López Gómez, alias 'Pacho Chino'", dijo hoy Santos al leer un aparte de un mensaje hallado, según explicó, en un computador del jefe guerrillero de las FARC.

Según Santos, las instrucciones para obligar a los lugareños a pedir la salida de la Policía y el Ejército están consignadas en un correo electrónico hallado en un computador incautado durante una operación realizada en mayo de este año, en la que "Pacho chino", "cabecilla del comando conjunto de occidente" de las FARC, logró evadir el cerco de las autoridades.

También por Twitter, Santos escribió que el ministro del Interior, Federico Renjifo, estaba "autorizado para abrir mesa de diálogo con indígenas", pero solamente "cuando cesen agresiones".