Berlín, 9 oct (EFE).- El artista y activista chino Ai Weiwei reapareció hoy en Múnich, un mes después del derrame cerebral sufrido por una paliza policial en su país, al frente de la exposición titulada "So Sorry" en la que arremete tanto contra China como contra los responsables de la crisis económica mundial.
Un mes después de ser operado en la capital bávara de las lesiones sufridas en el cráneo, el artista presentó la muestra que quedará abierta el domingo en la Haus der Kunst -"Casa del Arte"- y que incluye varias gigantescas instalaciones especialmente diseñadas para ese museo muniqués.
La primera, "Remembering", ocupa una superficie de 100 metros de largo por 10 de ancho en la fachada del edificio y está formada por 9.000 mochilas de colores, alegóricas de los niños muertos al derrumbarse sus escuelas por el terremoto de Sichuan, en 2008.
La segunda, "Rooted upon", se encuentra en una sala interior y está formada por centenares de ramas de árboles milenarias, con las que simboliza la progresiva destrucción de "las cosas buenas de este mundo", en palabras del artista.
Ambas instalaciones están complementadas con fotografías de anteriores trabajos de Ai en todo el mundo, desde 1997, así como el inmenso tapiz titulado "Soft Ground", de 380 metros cuadrados.
Ai Weiwei, el más renombrado artista actual chino y también uno de los más críticos con su régimen, concentra así en Múnich su actividad, después de cancelar su participación en la Feria Internacional del Libro de Fráncfort, donde China es el invitado de honor de la edición que se abre el martes.
El artista declinó acudir a la Feria, el máximo escaparate de la industria editorial mundial, alegando las secuelas de la lesión craneal e insistiendo en que no quiere partir entrar en el debate público sobre el pabellón y representación china en Fráncfort.
El título de la exposición, "So sorry", remite directamente a lo que califica de "cultura de la disculpa", con que clase política y ámbito económico han respondido a la crisis económica global provocada por ellos mismos.
La pieza más espectacular, sin embargo, es el "Remembering" de la fachada, alusiva a las víctimas del seísmo que sepultó miles de escuelas en la provincia de Sichuan.
Ai ha convertido esta causa en centro de su activismo cultural y precisamente a consecuencia de su denuncia de lo ocurrido le fue propinada una paliza en Chengdu, capital de esa provincia, el 12 de agosto pasado.
Ai Weiwei ha declarado repetidamente, en medios alemanes, que debe su vida a la intervención de los médicos muniqueses, que le practicaron dos trepanaciones de cráneo para reducir la presión sobre el cerebro.
El artista fue atacado en un hotel por fuerzas de seguridad chinas, según sus palabras, para evitar que atestiguara en el juicio contra un activista que defendió a las víctimas del seísmo.
Ai había exigido a las autoridades chinas que investigaran la corrupción en el sector de la construcción, en relación con el desplome de 7.000 escuelas, en las que murieron más de 5.000 niños.
El artista participó en el diseño del "Nido de Pájaro", como se conoce la cúpula del estadio olímpico concebido por el equipo de arquitectos suizos Herzog & De Meuron.
Finalmente no acudió a la inauguración de los JJOO de 2008, por considerarlos un espectáculo de propaganda para el régimen chino.
En Alemania Ai causó furor en 2007, al convertirse en estrella de la "Documenta", la muestra de arte que se celebra cada cinco años en Kassel (centro del país), al convertir en "instalación" a los 1.001 compatriotas suyos que vivieron, comieron, se pasearon y durmieron en esa ciudad de provincias en ocasión del evento.
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