Búsqueda Imágenes Maps Play YouTube Noticias Gmail Drive Más »
Iniciar sesión
José Jiménez Lozano cumple ochenta años inmerso en plena actividad creativa

Por Agencia EFE – 12/5/2010 

Valladolid, 12 may (EFE).- La reciente traducción al checo de los cuentos de "El ajuar de mamá" (2006), la inminente aparición de la novela "Un pintor de Alejandría" y el próximo alumbramiento de "Cuadernos de Rembrandt" -un nuevo tomo de sus diarios-, revelan una fecunda actividad creativa en el escritor José Jiménez Lozano, Premio Cervantes 2002, que mañana cumple ochenta años de vida.

"No se si escribiré más o no. El futuro no está en nuestras manos", ha explicado hoy a Efe el narrador abulense, cuya senda literaria cumplirá el año próximo medio siglo desde la aparición de "Nosotros, los judíos" (1961), y que hasta la fecha ha cuajado en más de sesenta títulos en forma de novela, ensayo y poesía.

Al margen de cifras, "que en sí no tiene la menor importancia", Jiménez Lozano considera que su lógica conciencia de escritor "no afecta a la supervivencia en ningún aspecto, ni siquiera a la supervivencia literaria, si es que existe", ha matizado acerca de lo que, con Ernst Jünger, cree "una tontería romántica".

"Dado el curso de nuestras culturas públicas, mejor es que tal fama no se acerque a nosotros. Pero, afortunadamente, para todo y para todos, llegará el piadoso olvido vital", ha reflexionado el autor de una obra de raíz y esencias cervantinas tanto por el pulido uso del lenguaje como por su consagración a la naturaleza humana.

Deliberadamente alejado de los circuitos sociales y culturales , piensa no obstante que su narrativa se ha comprendido "muy bien" y que nunca ha sido "desdeñada", ni transitado "por caminos raros, ni andurriales, ni marginalidades".

"Simplemente no he estado en la industria cultural, que aparece, como diría Adorno, cuando la cultura seria desaparece, porque se convierte en política y negocio. Pero no estoy esquizofrénico como para, escribiendo o que escribo, vaya a esperar 'glamures' que corresponden a otros, y no me parece mal", ha agregado.

Radicado desde hace décadas en la localidad vallisoletana de Alcazarén y no lejos de su Langa (Ávila) natal, donde vio la luz el 13 de mayor de 1930, José Jiménez Lozano se encuentra "muy a gusto" con su vida y su obra "tal y como han sido y siguen las cosas".

Y las cosas siguen con tres libros en lontananza, la traducción al checo de los cuentos de "El ajuar de mamá" (2006), a cargo de la profesora Jana Novotná y que se presenta el próximo 25 de mayo en el Instituto Cervantes de Praga (República Checa), y la inminente aparición de una novela corta.

Se trata de "Un pintor de Alejandría" (Ediciones Encuentro) que, en palabras de Guadalupe Arbona profesora de la Universidad Complutense y responsable de la colección literaria de ese sello editorial, es "un divertimento, una fábula totalmente inventada, no recreada como en anteriores libros".

Este "juego imaginario en clave irónica", como así lo ha definido, está ambientado en un pueblo situado entre las provincias de Soria y de Guadalajara.

Don Absalón, el cura de una parroquia, encarga al Bachiller de Osma Juan de Salinas que busque en Alejandría a un pintor para que se encargue de la restauración de los frescos del templo, y emprende así un viaje que, en cierto modo, es la traslación al campo narrativo y al territorio de la ficción de uno de los principales ensayos de Jiménez Lozano: "Guía espiritual de Castilla" (1984).

Después del verano, según ha confirmado a Efe el propio escritor, saldrá un nuevo tomo de sus diarios, titulado "Cuadernos de Rembrandt", con reflexiones sobre hechos acontecidos durante los últimos años.

Será el sexto después de "Los tres cuadernos rojos" (1986), "Segundo abecedario" (1992) "La luz de una candela" (1996), "Los cuadernos de letra pequeña" (2003) y "Advenimientos" (2006).

Mapa