Vox, manantial de bulos

Política y medio ambiente

El bulo de que el Gobierno ha derribado cientos de  presas es la punta de lanza de un negacionismo que ignora la gravedad de la crisis hídrica al prometer llevar "agua en abundancia a todos los rincones de España"

Presas.“El Gobierno ha destruido los últimos tres años más de 300 presas y azudes…”, dice el programa del partido ultra, algo que es una falsedad

Presas.“El Gobierno ha destruido los últimos tres años más de 300 presas y azudes…”, dice el programa del partido ultra, algo que es una falsedad

LV

Los bulos se han convertido en un arma de Vox para difundir un negacionismo climático que ignora la gravedad de la crisis hídrica en España y le sirve como estrategia para seguir planteando propuestas a favor de trasvases de agua y ganarse el favor de sectores rurales. Vox arremete contra “la religión climática” y ha puesto en sus altares (electorales) a los regantes y el mundo rural. Pero la estrategia no le ha ido muy bien vistos los resultados.

Uno de los hits más repetidos es que “el Gobierno socialista ha destruido en los últimos tres años más de 300 presas y azudes…”. Lo dice su programa electoral dando pábulo a las falsedades difundidas antes en los foros de la ultrade­recha, con el ánimo de acusar al Ejecutivo de desaprovechar las infraestructuras para proveerse de agua y presentarlo como hostil e insensible a los agricultores (“sin agua no hay agricultura”).

Presas que, en realidad, son obstáculos que no sirven para abastecimiento de agua

“¡Acaben con el gasto destruc­tivo que ustedes emplean para ­volar las presas!”, pidió, llegando a la hipérbole, Santiago Abascal, al presidente Pedro Sánchez y a la vicepresidenta Yolanda Díaz en el debate electoral a tres en TVE.

Pero el Gobierno no está siguiendo ningún plan para “de­moler” presas o embalses. Existe un marco de política europea que aboga por eliminar barreras en desuso o presas abandonadas en mitad de los ríos (frecuentemente concesiones caducadas) que no sirven abaste­cimiento, pero que causan daños ambientales al impo­sibilitar la recuperación natural de estos sistemas fluviales.

04 - 09 - 2015 / Helibronn - Alemania / Central termica con carbon en Helibronn ( Alemania ) de la empresa Energie Baden Warttemberg (EnBW) / Central electrica - electricidad - medio ambiente - contaminacion / foto: Llibert Teixido

Otra acusación infundada es que el Ejecutivo está “derribando” centrales térmicas, cuando las centrales de ciclo combinado seguirán abiertas al menos hasta el 2030 

Llibert Teixido

Este bulo fue creciendo a partir de un plan del ministerio –luego descartado– para derribar la presa de Valdecaballeros (Badajoz), una infraestructura de escasa ­utilidad construida en su día para abastecer a una central nuclear que finalmente no llegó a ser puesta en funcionamiento. Pero estas presas no almacenan agua para abastecimiento. “No se ha perdido ni un metro cúbico de agua de regulación en los embalses”, resume Santiago Martín Barajas, experto en gestión del agua.

Con estas fakes -según su interpretación- se busca proyectar la imagen de que en realidad en España no existe sequía, que no falta agua y que por lo tanto se pueden ampliar los regadíos. Con ello, el partido ultra niega las evidencias de la menguante disponibilidad de agua y promete inversiones para “llevar agua en abundancia a todos los rincones de España” (cita de su programa electoral). A la vez, regala los oídos al mundo rural anclado en un imaginario que ignora los caudales ecológicos de los ríos como premisa para planificar los usos del agua. La mentira tiene el terreno abonado en zonas del entorno de Doñana y Murcia.

Cuestionar “si el CO₂ es o no un gas contaminante”

Otro bulo envuelto en con­fusión. En una charla en un colegio de Salamanca, el vicepresidente de la Junta de Castilla y León, Juan García-Gallardo, invitó a los alumnos a cuestionar “si el CO₂ es o no un gas contaminante”, una manera de sembrar el negacionismo climático. En sentido estricto, el CO₂ no es un gas contaminante (aunque un exceso de CO₂ en un sitio cerrado agota el oxígeno y causa sofocos). 

Pero la clave está en que es uno de los gases de efecto invernadero causantes del calentamiento fruto de las emisiones generadas en las actividades humanas y del que han derivado ya graves impactos.

 “El gran problema del CO₂ es su alta concentración en la atmósfera. Cuando el Homo sapiens apareció, estas concentraciones no superaban en la atmósfera las 300 partes por millón, y ahora estamos en 400 partes y siguen creciendo”, señala Fernando Valladares, director del grupo de Ecología y Cambio Global en el Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC). 

Las pruebas del calentamiento se acumulan, pero Vox mantiene su actitud acientífica pese al consenso asentado sobre seis informes sobre cambio climático de los expertos de la ONU (IPCC). 

“Que se caliente el planeta evitará más muerte por frío”... y otros ejemplos de medias verdades

Su diputado en el Congreso Francisco José Contreras tachó la emergencia climática de "paranoia en la que ha caído la mayor parte de la sociedad occidental", y ha hecho otras afirmaciones llamativas para desmentir la necesidad de hacer frente al calentamiento de manera urgente, en abierta contradicción con lo que afirman los científicos. "Que se caliente el planeta evitará más muertes por frío”, “el CO₂ tiene un efecto fertilizador”, "que suba la temperatura 2,6ºC a lo largo del siglo XXI no tiene por qué ser desastroso, puede tener efectos mixtos, unos positivos y otros negativos". 

foto XAVIER CERVRA 15/09/2020 ZBE (zona de baixes emisions) presente ,por ejemplo, en la ronda de dalt ;por la altura de passeig vall d hebron .Hoy entra en vigor, después del aplazamiento por la Covid-19, la aplicación de multas a los vehículos más contaminantes que circulen por la zona de bajas emisiones (ZBE). Las sanciones, de 100 a 500 euros en función de la infracción y el tipo de vehículo, debían comenzar a ser efectivas en abril, pero el confinamiento retrasó hasta la vuelta a la escuela esta medida. Los vehículos afectados por las restricciones de circulación son las que no tienen derecho a distintivo ambiental de la DGT (0, Eco, C y B) y no pueden circular por el ámbito de la ZBE entre las siete de la mañana y las ocho de la tarde los días laborables. Para algunos vehículos antiguos, se mantiene el veto.

“Los españoles ya no pueden entrar en el centro de las ciudades ­porque no pueden comprar un coche eléctrico”, dijo Abascal en el debate de TVE 

Xavier Cervera / Propias

Abascal también soltó otra perla en el debate de TVE. “¡Ustedes derriban las centrales térmicas!”, dijo. La realidad es que las térmicas de carbón se han ido cerrando en España por las políticas para reducir emisiones y contaminación, mientras que las tér­micas de gas en ciclo combinado tienen la vida garantizada hasta el año 2030, según el plan nacional de energía y clima.

Debate de la movilidad

El líder de Vox también aseguró en el referido debate que “los españoles ya no pueden entrar en el centro de la ciudades porque no pueden comprar un coche eléctrico”. En realidad, el despliegue de las zonas de bajas emisiones (previsto en la ley de Cambio Climá­tico) está siendo muy escaso en
las grandes ciudades y el veto solo afecta (en pocos casos) a los coches muy contaminantes.

También se quiere desacreditar la Agenda 2030 acusando al Gobierno se dejarse arrastrar por las “agendas globalistas”, cuando se trata de secundar los objetivos de desarrollo sostenible de la ONU, como el de acabar con la pobreza. 

“Con estas engañosas tácticas discursivas se busca evitar cualquier avance que vaya en contra de los intereses de sectores que son los principales culpables de provocar el cambio climático y el deterioro ambiental”, dijo Carlos Bravo, experto en políticas ambientales.

Mostrar comentarios
Cargando siguiente contenido...